lunes, 14 de julio de 2014

Relato: El corrector

imagen del relato el corrector, propiedad de unsplash.com, libre de derechos de autor

'El corrector' es un relato extraño y absurdo, aunque muy divertido. ¡Te animo a leerlo! Dice así:

Me lo presentaron durante una comida y ya no pude despegármelo. Es el corrector profesional, comentaron, lo hemos contratado para que retoque tus textos antes de ir a imprenta. No me dijeron su nombre. Le tendí una mano. No la estrechó. Parecía un hombre de otro tiempo: alto y trajeado, sombrero, bigote perfilado y monóculo tapando su ojo derecho. Se abstuvo de participar en la conversación y apenas probó un par de bocados.

domingo, 13 de julio de 2014

'Rebobina': ¡decimoséptima entrega!

Ésta es la penúltima entrega del relato largo 'Rebobina', publicado desde el pasado mes de octubre en Mayhem Revista. Haz clic si te perdiste la anterior entrega, el capítulo 16.

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Penúltimos fragmentos de ‘El vuelo del águila, autobiografía novelada de Juan Águila’.
Manuscrito pendiente de publicación.

Revivo el momento. Cuando cierro los ojos siempre regreso a esa noche. Vuelvo a Sevilla, a la Torre Cajasol. Y es que recuerdo cada detalle a la perfección. Es como si estuviese ocurriendo ahora… 14. El tubo fluorescente centellea, arrojando una fantasmal luz azul. 17. Estoy dentro del ascensor que la miríada de obreros utiliza a diario. 19. Subo en silencio. Pronto el rascacielos estará terminado, pienso de repente. 22. Sudor frío. 23. Luz. 24. Planta 24. El elevador se detiene. El siseo hidráulico de la puerta abriéndose precede mi entrada en el piso. Los veo enseguida. Escondido detrás de Luz, la agarra con un brazo mientras con el otro la encañona. Imagino el tacto gélido del arma en su frente y me estremezco.

sábado, 12 de julio de 2014

Crónica: Tinta de Calamaro (Concierto, Fuengirola)

Andrés Calamaro, en el castillo Sohail

La de Andrés Calamaro no fue una noche bohemia, aunque el título de su último trabajo se prestaba a ello. El de ayer, celebrado en un concurrido castillo Sohail de Fuengirola (Málaga), consistió en un concierto festivo, entretenido y sobre todo solvente. A estas alturas, Calamaro no te toma al asalto sino que es la sucesión de canciones, el acumulado del show, lo que te atrapa y perfila la sonrisa de satisfacción con la que vuelves a casa. Porque a día de hoy el músico argentino (AKA el Salmón) sigue siendo tan brutalmente honesto como los tiempos permiten.

jueves, 10 de julio de 2014

Relato corto: Letras

Ulises-Lima-y-Arturo-Belano,-Los-detectives-salvajes

Hace unos días escribí este curioso relato. Se titula 'Letras' y habla de dos jóvenes escritores y el mundillo literario en el que se mueven. ¡Espero que te guste!

A se obsesiona con la idea de que B ha plagiado uno de sus relatos. Ambos son jóvenes y han leído a Monzó, Bolaño y Borges. Ambos escriben en fanzines y publicaciones locales. Mucho los asemeja, tal vez por eso se odian. Cuando A lee el último cuento de B y halla paralelismos con una antigua historia suya, siente que la ira lo consume. Corre a casa de B a hablar con él, pero éste se encuentra fuera. A lo intenta de nuevo varios días más tarde, pero tiene la misma poca fortuna. Al fin coinciden tiempo después. Los dos son invitados para leer en un prestigioso recital literario. Durante la copa posterior, A se acerca a B y le expresa su enfado. B asegura no entender nada. Por supuesto, niega haber plagiado el relato de A. Son completamente distintos, proclama airado. A no queda satisfecho y le promete a B que acabará con su carrera. B se retira a casa y esa noche no puede dormir.

sábado, 28 de junio de 2014

'Rebobina': ¡Decimosexta entrega!


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Antepenúltimos fragmentos de ‘El vuelo del águila, autobiografía novelada de Juan Águila’. Manuscrito pendiente de publicación.

Sin éxito, rebuscaba como un poseso algún resto físico, por minúsculo que fuese, de Elston Gunn y su canción perdida mientras Jaime, sorpresiva figura surgida de entre las sombras del estudio de grabación, me hablaba encolerizado y sus ojos parecían estar a punto de escapársele de las cuencas, como si mi amigo pretendiese de una paliza incrustarme en el tablero de la mesa de mezclas. “¿Pensabas que iba a matar a Luz?”, me preguntaba una y otra vez con furia. “Es lo que me dijiste”, acabé por responderle. “Eres un maldito capullo, Juan, ¿me oyes?”, y claro que lo oía y, al igual que yo, medio vecindario debía de estar escuchándolo. “Es importante lo que hago aquí, baja la voz, por favor”, temía que aquel escándalo diese al traste con mi incursión nocturna en los estudios Caracol, ubicados en pleno corazón de Sevilla.

miércoles, 18 de junio de 2014

Dust bowl


Desde este lado del charco supo de Townes Van Zandt cuando Van Zandt ya no era Van Zandt y llevaba más de una década muerto. Aun así, el impacto resultó demoledor, cambió su vida de la noche a la mañana. Una madrugada, él mismo me lo contó, por casualidad oyó cantar al tejano y quedó sobrecogido. En sus letras esculpidas en piedra, decía, discernió algo que no podía explicarme con palabras. A partir de este hallazgo mi amigo se decidió a hacerse con su obra al completo. Visitó entonces cada una de las tiendas de discos de la provincia. Como casi todos sus álbumes se encontraban descatalogados, recurrió a locales de música antigua y de segunda mano.

lunes, 16 de junio de 2014

'Holy-Wood' ('Palosanto'/Bunbury)


‘Sí’, Bunbury, ese ‘aragonés errante’ que, a fuerza de ser ‘de todo el mundo’, pasea su sombrero ‘extranjero’ lleno de ‘canciones tristes’ por medio ‘Planeta-Sur’, ha vuelto a atraparnos en su mágico ‘anzuelo’. Con la publicación del extenso y doble ‘Holy-Wood’ (AKA ‘Palosanto’), el vocalista de Héroes del Silencio ha dado un paso más en su eterno ‘cambio y celebración’. Cada parada que Enrique realiza en ‘su viaje a ninguna parte’ retuerce más y más el ‘plano secuencia’ musical y caleidoscópico que traza la trayectoria de Bunbury.

sábado, 14 de junio de 2014

'Rebobina': ¡Decimoquinta entrega!


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Conversación telefónica mantenida con Lucía Zamora.
Agosto, 2013.

“¿Me dejas que te cuente una historia?”, dijo mientras nos sentábamos en las butacas de su terraza y la luna, frente a nosotros, rielaba sobre un negro mar en calma. “Querida, cuando la hayas oído quizá comprendas por qué te he hecho venir a Málaga y por qué necesito que me ayudes”. Y como el que calla otorga, Amadeo Garrido comenzó a narrar con esa voz de viejito afable tan suya: “Veo una niña de pantalones cortos y gorro amarilla jugando. Su pelo es largo y ondulado, y también moreno. De un lado a otro de la playa, la pequeña corre entre risas y gritos de júbilo. No ha de tener más de tres o cuatro años. Lupa y cazamariposas penden de sus diminutas y blanquecinas manos. Uno de sus ojos, el derecho, se hace enorme, ciclópeo, cuando mira desde detrás del cristal de aumento. Con él observa de todo: conchas y caracolas, piedras de distintas formas y tamaños, algún que otro insecto, y hasta pequeños crustáceos que habitan la húmeda orilla.