No te entiendo, si a mí me gusta todo de ti... Vale, casi todo. Pero,
no puedes negarlo, a veces eres un poco impuntual y bastante cabezota.
Además, tienes despistes constantes, o quizá tus olvidos obedecen a
que, como ahora, nunca me escuchas, ¿cierto? Encima solo sabes mentir.
Se trata de tu afición favorita junto a desaparecer o buscar bronca. Y
qué decir de anoche: “García Márquez está sobrevalorado”. ¡Por ahí sí
que no! Tú ganas: ya no me gusta nada de ti.
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domingo, 1 de agosto de 2021
domingo, 27 de noviembre de 2016
RESACA (otro lunes)
Incluso
lluviosas, las tardes de domingo el barrio se besa de parejas.
Delicias de la mano. Embajadores de arriba abajo, bajo un mismo
paraguas. Traen los pies mojados, secos los labios, cuando de noche
toman todo Ferrocarril para, en ese último bar, escapar del lunes.
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lunes, 7 de noviembre de 2016
PREOKUPAS
Muchas
madrugadas de domingo, mientras duermes, me pongo el abrigo sobre el
pijama y vuelvo al piso que vimos en calle Murcia. Ése “amplio”,
“recién reformado”, “barato”, “amarillo”, “a tan sólo
una vía de Atocha”, “perfecto”. Un tercero derecha exterior
iluminado toda la noche. Donde nuestras canciones de siempre se
suicidan balcón abajo cuando una pareja de otros las baila. Allí
viven y se ríen (de nosotros). “Llamaron antes”, sentenció el
casero. Qué Idealista.
miércoles, 1 de julio de 2015
'Sopa de letras' (relato)
D
quiere casarse con E.
Pero D nunca encuentra el momento ni las palabras adecuadas para
proponerlo. Aunque cada tarde D y E bajan cogidos de la mano a la
playa, y D se siente morir cuando ve a E tan ladeada sobre su toalla,
tan envuelta por los últimos rayos de sol, convertida en el más
hermoso de los lienzos. Pero entonces la lengua de D siempre se
traba, volviendo sus palabras inciertas. O tal vez son ciertas.
Aunque sólo durante un instante, antes de pronunciarlas. Y un día
llueve pese a ser verano y D y E no quedan. Realmente lo decide E. De
modo que D también tiene que tomar su decisión: bajar al centro en
autobús o bicicleta. Acaba yendo a pie. D busca una novela que su
buen amigo S
le ha recomendado encarecidamente.
No sabe que A
trabaja en la pequeña librería de segunda mano y libros de ocasión
ubicada en calle M.
A es bella como un recuerdo, piensa D. A habla muy dulce. También
muy bajito. A parece no querer causar jamás molestia. Ni tan
siquiera al aire que la envuelve. Por supuesto, A no molesta a D sino
que le supone una gran ayuda. D encuentra la novela y un primer
atisbo de amor. Y no puede decirse que el mal tiempo veraniego dure.
Como tampoco puede afirmarse, sin faltar a la verdad, que D ya no
quiera casarse con E. Aunque en D ha despertado el anhelo de
desposarse con A. S opina que su amigo ha enloquecido. Y D actúa
cómo únicamente actuaría un loco. O un genio. Porque D sale con E
y A a la vez. Por tanto, D empieza a alternar las tardes en la playa
con los cafés literarios, las noches de terraza con los estrenos
teatrales. Es cuestión de tiempo que D, E y A terminen coincidiendo.
Ya ha acabado el verano cuando sucede. D sale de una tienda con A
cogida de la mano. Cuando allí que aparece E como llovida del cielo.
Además, E camina asida del brazo de O,
un despeinado periodista con fama de pagado de sí mismo, auténtico
adicto a perorar sin pausa acerca de las grandezas de su blog. D
escapa con tino del descorazonador encontronazo. Claro que D no
concibe, ni tan siquiera imagina, lo imposible. ¿Quién podría
adivinar algo así? Y es que E y A se han gustado. Y una y otra
deciden un día verse a solas esa misma noche. Y la siguiente
repiten. Y de pronto se dicen te quiero. Y al final se casan. Porque
ellas sí encontraron el momento y las palabras adecuadas. D es
testigo en la boda. Igual que R,
que tiene unos ojos enormes. Capaces de constelar un corazón
propenso a sofocos. R ha oído que D es un cabrón. Pero en la firma,
visto así de frente, al otro lado de las contrayentes, R lo juzga
simpático. Incluso interesante. Y durante la posterior celebración,
en un bar cercano a la playa, D saca a bailar a R para que todo pueda
empezar de nuevo.
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*Una las letras para resolver la sopa.
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*Una las letras para resolver la sopa.
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