Nightcrawler: cuando te vi morir y disfruté
Jake Gyllenhaal nunca será un tío normal. Hay algo en sus tics, en su
modo de inspeccionarse ante el espejo, también cuando mira a cámara, que aterra
tanto como atrapa; parece que se descubriese siempre por primera vez, y esos
ojos espantados amoratan desde lejos. Da miedo verlo planchar sentado en el
sofá, mirando la televisión, riendo como un joker.
Y esa es sólo la envoltura del protagonista de Nightcrawler, su última cinta que ahora llega a la taquilla
española. En ella Gyllenhaal
interpreta a Lou (de curioso
apellido) Bloom. Cómo describirlo:
visceral, fisgón, arribista, implacable en sus actos. Ambición desmedida la de
este usurero carente de ética que amenaza la comodidad de los espectadores.
Porque Lou es el Mal clásico en su versión actualizada y
empírica. Y nada tememos más que la irrevocable realidad.

